A primera vista parece uno de los retos visuales más sencillos de resolver. Frente a nosotros aparecen varios bebés y solamente una pregunta: ¿cuál de ellos es una niña? Algunas personas responden inmediatamente basándose en la ropa, el cabello o algún pequeño accesorio. Otras necesitan observar la imagen durante varios minutos porque sienten que existe una pista escondida que están pasando por alto.
Pero aquí está precisamente la trampa: muchas de las características que solemos asociar automáticamente con un niño o una niña no permiten saberlo realmente. Un bebé puede llevar ropa azul y ser una niña, utilizar un lazo y ser un niño, tener mucho cabello o prácticamente ninguno. Por eso, antes de elegir una respuesta, observa cuidadosamente todos los detalles y pregúntate algo: ¿estás viendo una pista verdadera o simplemente estás utilizando una asociación que aprendiste desde pequeño?












