La segunda silla atrae a quienes tienen espíritu de liderazgo. Son individuos seguros, audaces y con capacidad para ver los desafíos como oportunidades. No temen tomar la iniciativa, asumir riesgos ni cargar con responsabilidades importantes.
Silla 3: elegancia de un espíritu libre
Si te identificás con la tercera silla, valorás por sobre todas las cosas la autenticidad y la creatividad. Sos una persona independiente, con estilo propio y admirada por su buen gusto. Sos ese amigo o amiga a quien todos recurren cuando necesitan un consejo distinto e inspirador.
Silla 4: el explorador de lo cotidiano
La cuarta silla convoca a los aventureros. No necesitan recorrer el mundo para sentirse exploradores, porque encuentran novedad en las cosas simples del día a día. Son curiosos, adaptables y no se dejan atrapar por rutinas rígidas; siempre están abiertos a nuevas experiencias.




