Esta bebida resulta especialmente agradable después de una comida abundante. El jengibre aporta un sabor ligeramente picante que combina muy bien con el aroma del clavo.
Ingredientes:
2 clavos de olor enteros.
1 taza de agua.
1 pequeño trozo de jengibre fresco.
Un poco de canela, opcional.
Preparación:
Calienta el agua hasta que llegue a hervir. Añade los clavos y el jengibre, apaga el fuego y tapa la taza. Deja reposar aproximadamente entre 5 y 10 minutos. Después, cuela y deja que se enfríe ligeramente antes de beber.
Uso adecuado: puede tomarse ocasionalmente después de las comidas. No es necesario preparar infusiones excesivamente concentradas. Si produce ardor, irritación o molestias digestivas, lo mejor es suspenderla.
2. Agua aromática de clavo, limón y canela
Para quienes prefieren una bebida refrescante, esta combinación puede convertirse en una alternativa sencilla para acompañar las comidas.
Ingredientes:
2 clavos de olor.




