All recipes

EL PODEROSO CLAVO

El clavo de olor es una de esas especias que probablemente tienes en la cocina y utilizas de vez en cuando sin detenerte a pensar en todo lo que contiene. Su aroma intenso es inconfundible y basta con utilizar unos pocos para transformar un caldo, una infusión, un postre o incluso una bebida caliente. Sin embargo, además de aportar sabor y aroma, el clavo de olor contiene sustancias naturales que han despertado el interés de la ciencia y que explican por qué ha formado parte de diferentes tradiciones durante siglos.

Esta especia procede de los botones florales secos del árbol Syzygium aromaticum, originario de las islas Molucas, en Indonesia. Su aspecto recuerda a un pequeño clavo, de ahí su nombre. Una de las sustancias más conocidas presentes en el clavo es el eugenol, un compuesto responsable de gran parte de su característico olor y sabor. El eugenol también posee actividad antioxidante y antimicrobiana estudiada en diferentes investigaciones, aunque esto no significa que comer clavo cure infecciones o enfermedades.

Una de las formas más sencillas de aprovechar esta especia es incorporarla a la alimentación en pequeñas cantidades. No hace falta consumir grandes dosis para disfrutar de su sabor. De hecho, cuando se utiliza como condimento, unas pocas unidades pueden ser suficientes.

1. Infusión de clavo y jengibre

Continúa este artículo: haz clic en el botón Siguiente de abajo.