Una reserva insuficiente de hierro puede relacionarse con algunos tipos de caída difusa del cabello, especialmente cuando existe además anemia o factores que predisponen a deficiencia.
La Academia Americana de Dermatología recomienda que la suplementación con hierro se realice cuando las pruebas indiquen que existe una deficiencia, no simplemente porque alguien esté perdiendo cabello.
Una revisión sistemática reciente sobre efluvio telógeno —una forma de caída difusa— encontró niveles de ferritina significativamente más bajos entre pacientes con esta condición que entre controles, aunque los investigadores también destacan que existe variabilidad entre los estudios.
¿Quién podría tener mayor riesgo de falta de hierro?
Por ejemplo, personas con menstruaciones abundantes, determinadas enfermedades digestivas, dietas muy restrictivas o pérdidas de sangre.
Pero la solución no es comenzar hierro “por si acaso”.
El exceso también puede ser tóxico.
Por eso, si existe sospecha, tiene más sentido comprobar primero.
VITAMINA D: UNA RELACIÓN INTERESANTE, PERO TODAVÍA NO ES UNA CURA
La vitamina D se ha convertido en otro suplemento muy popular para la caída del cabello.
Y aquí sí existe una asociación interesante.
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024 encontró que la deficiencia de vitamina D era frecuente entre personas con diferentes tipos de alopecia. En comparación con controles, se observaron asociaciones particularmente claras en alopecia areata y pérdida de cabello de patrón femenino. Los autores, sin embargo, señalaron que todavía hacen falta mejores estudios para determinar hasta qué punto suplementar vitamina D por sí sola mejora la alopecia.
Eso significa que encontrar vitamina D baja puede ser clínicamente relevante.
Pero existe una diferencia entre:
“Las personas con determinados tipos de alopecia presentan con frecuencia niveles bajos de vitamina D.”
y:
“Tomar vitamina D hace crecer el cabello en cualquier persona.”
La segunda afirmación no está demostrada.
Si tus niveles son normales, aumentar enormemente la dosis no significa necesariamente que tendrás más cabello.
ZINC: IMPORTANTE, PERO MÁS NO ES MEJOR
El zinc participa en numerosos procesos celulares y una deficiencia significativa puede acompañarse de pérdida de cabello.
El NIH reconoce la caída capilar entre las posibles manifestaciones de una deficiencia de zinc, y la Academia Americana de Dermatología incluye el zinc entre los nutrientes que pueden investigarse cuando existe sospecha de una causa nutricional.




